Ave Verum Corpus – William Byrd

Ave Verum Corpus es un breve himno eucarístico del siglo XIV, cuyo texto se atribuye al Papa Inocencio VI. El himno desarrolla el dogma de la Eucaristía como renovación del sacrificio propiciatorio de Cristo en la cruz. Este motete fue compuesto por William Byrd en un periodo en que los católicos británicos eran duramente perseguidos por parte de la corona inglesa, que consideraba sedición la participación en la liturgia católica. Por tal motivo, las composiciones de Byrd en su Gradualia (1605) recurren a formatos pequeños (3 a 5 voces) para ser interpretados en las misas clandestinas que se celebraban en los hogares de los terratenientes católicos.

Este himno, por su naturaleza eucarística puede ser escuchado frecuentemente en la Santa Mísa como parte del ofertorio o la comunión.

Ave verum Corpus
natum de Maria Virgine:
Vere passum, immolatum
in cruce pro homine:
Cuius latus perforatum
unda fluxit et sanguine:
Esto nobis praegustatum
In mortis examine.
O dulcis, O pie
O Jesu Fili Mariae
Miserere mei. Amen.
Salve verdadero cuerpo
nacido de María Virgen
de verdad muerto, inmolado
en la Cruz por el hombre
De su costado, perforado
fluyó agua y sangre
Sea para nosotros anticipo
en el trance de la muerte
Oh dulce, Oh pío
Oh Jesús, de María hijo
ten piedad de mí. Amén.

O Jesu Christe (Ofertorio) – Jacquet de Mantua

El coro Philokalia Cantorum intepreta O Jesu Christe del compositor renacentista Jacquet de Mantua (a menudo atribuida erróneamente a Jacquet de Berchem). Su autor, Jacquet de Mantua fue un compositor Bretón que se hizo maestro de capilla del Duque/Obispo de Mantua, y que junto a compositores como Palestrina constituyen la generación que aplicó en la Música Sacra las directrices del Concilio de Trento, las cuales reclamaban una simplificación de la polifonía, para hacer más comprensible el texto, y más cercano al Canto Gregoriano. Esto se aprecia en esta obra que utiliza la polifonía de forma moderada y reiterando continuamente los mismos motivos musicales. El texto de este canto fue muy usado en el renacimiento como ofertorio para la misa solemne en el tiempo de Cuaresma. En algunas versiones, el canto era acompañado con la salmodia del Salmo 141: Voce mea ad Dominum clamavi: voce mea ad Dominum deprecatus sum./Me expectant justi: donec retribuas mihi. (Con mi voz clamé al Señor: con mi voz suplico al Señor/ Me esperan los justos: por tu favor para conmigo.), para luego volver desde Clamavi ad te.

Este canto resulta muy propicio para ser empleado durante la Santa Misa en la Cuaresma, sea en el ofertorio, comunión o introito, así como en las misas de difuntos (exequias), por su carácter suplicante y dolido.

O Jesu Christe, miserere mei,
cum dolore langueo:
Domine, tu es spes mea.
Clamavi ad te, miserere mei.
Oh Jesucristo, ten piedad de mí
con dolor estoy enfermo
Señor, Tú eres mi esperanza.
A Ti clamé: Ten piedad de mí